domingo, 4 de agosto de 2013

Reseña "Hermoso final" Saga de las dieciséis lunas

Hola bloggeros...sí, vuelvo prontito con las reseñas; últimamente he podido volver a coger mi ritmo habitual de lectura. Estoy pasando por un momento sentimental bastante malo, y necesito refugiarme en aquello que me es conocido y que ha estado conmigo en todo momento en mi vida, y ese algo son los libros.
Por ello, os traigo la reseña del último libro de esta saga, "Hermoso final" (nunca entenderé la estúpida obsesión por traducir algunos títulos como les viene en gana a las editoriales, porque su título original sería "Hermosa redención" que, a mi parecer, cuadra más con el libro y la saga).
Como siempre, cuidado, hay spoilers.





Sinopsis:
Comenzamos "Hermoso final" ("Beautiful redemption", en inglés original) con una situación descorazonadora: nuestro protagonista, Ethan, se ha sacrificado para arreglar el Orden de las Cosas y detener la destrucción que se cernía sobre el mundo. Sin embargo, ni él ni Lena están dispuestos a aceptar que ese sea el final de su historia, como tampoco lo están el resto de seres queridos de Ethan, ya sea en el mundo Mortal, Caster, o en el Más Allá. Por ello, todos colaborarán juntos para propiciar el regreso del joven Wate, quien tendrá que reescribir su destino, esta vez, de forma definitiva.

Mi opinión:
Ahora sí que sí.
Lo han conseguido.
Con "Hermoso final", Kami García y Margaret Stohl han conseguido engancharme totalmente. Me han metido en la historia, algo que buscaba desde el principio con esta saga. Estaba ahí, de pie, al lado de Ethan cuando despierta en el Más Allá y cuando cruza las verjas del Custodio Lejano, con Lena cuando se enfrenta a Abraham por el "Libro de las Lunas".
Este libro tiene una pequeña particularidad que no tenían sus predecesores; está dividido en tres. El primero y el tercero los narra Ethan, como de costumbre, pero el segundo lo narra Lena, y destaco que me ha interesado el punto de vista de ambos.
Me enganchó desde el principio, pero cuando llegué al libro dos...lo devoré totalmente. Me lo leí en una sola tarde (y es medio libro, más o menos), pero es que no podía parar.
Ese cariño a los personajes se consolidó para mí en esta última entrega; llegaron a ocupar un lugar en mí, tal y como yo buscaba. Costó, pero lo consiguieron.
La historia me enganchó, a pesar de que es sólo una única línea argumental, pero muy bien llevada. Era interesante, y no necesitaron más para que yo cayera en sus redes.

Nos vamos con los personajes, primero con los buenos:
Ethan, nuestro Ethan. Me dejó hecha polvo su muerte en "Hermoso caos", por mucho que me la viese venir, y este libro me intrigaba mucho con respecto a cómo lo solucionarían. Comenzamos con una reunión enternecedora entre él y su madre, Lila. Tengo que decir que, si ya estaba un poco depre, la reunión madre-hijo casi me lleva al borde del llanto. Aquí vemos al Ethan guerrero de siempre, pero más guerrero que nunca, luchando por volver al lado de las personas a las que quiere, aunque eso signifique dejar atrás a su madre...
Me encanta este personaje. Destaco especialmente la evolución de su madurez desde el primer libro hasta este último, y el coraje y la tozudez que demuestra en todos ellos. Todas queremos un chico así: que luche por nosotras incluso cuando nosotras no podemos, que no abandone por muy crudas que se pongan las cosas...
Y ahora me voy con Lena; la caster protagonista se ha ganado su lugar en mi corazón en esta entrega. No me malinterpretéis, si me preguntáis por el primer o segundo libro, todavía os diré que quiero patearle el culo, pero en este me ha llegado. La que lía para hacerle llegar a Ethan el libro, creyendo en él en todo momento (que, la verdad, ya era hora, maja) y contra todas las adversidades. ¡Se enfrenta sin ninguna duda al íncubo de sangre más oscuro de la historia sólo por amor, hay que reconocérselo a la muchacha!
Incluso su parte en la narración me resultó de lo más emocionante, y su dolor me enterneció muchísimo, así como su fe.
Vámonos con Link. Ay, nuestro Línkcubo favorito, menudo hacha que está hecho.
Su actitud me ponía un poco nerviosa al principio, pero es algo comprensible; su mejor amigo desde la niñez ha "desaparecido" como dicen ellos, ya que se niegan a admitir que ha muerto. Pero cuando vuelve a ser él mismo y se mete de cabeza a traer a Ethan de vuelta me encanta. ¡Y mata a Abraham! ¡Sólo con una cizalla de insituto! Menudo crack...
Por supuesto, su relación con Ridley me hace muchísima gracia y me alegro mucho de que "la prima" haya decidido quedarse con los buenos, porque es otro de los personajes que me gustan muchísimo. Ella no tiene la culpa de haberse vuelto oscura...y al final elige bien. Y quiere a Link, por mucho que quiera negarlo ;).
Otros dos que me cautivaron, Liv y John. Liv no sale demasiado (la eché de menos en la escaramuza contra Abraham, pero era imposible que aceptara lo que pensaban hacer), pero John sí que consiguió gustarme como personaje. Menudo, John Breed...cómo cambian los personajes de un libro desde que los conocemos hasta el final.
Como menciones especiales, por supuesto, primero a Amma.
Amma, un personaje que no me llamaba demasiado la atención (me hacía gracia con la amenaza tuerta, pero hasta el tercero no me cautivó realmente), ha resultado ser la que mayor sacrificio hace por su chico. Ese amor por Ethan la lleva a intentar revivirlo a toda costa, a pesar de que sabe que en cuanto lo haga, ella morirá. Me dio una lástima...Nuestra vidente consigue cambiar las cartas, aunque a un precio muy alto. Demuestra cómo amamos las personas y la capacidad de sacrificio por los seres amados.
Al fin y al cabo, el amor de madre es lo más grande que hay, y, si no, que se lo digan no sólo a Amma, sino también a Lila, que deja partir a Ethan a sabiendas del peligro que corre, que no volverá a estar con él, al menos en un tiempo largo. Grandes las dos.
Mención especial también al padre de Ethan que, hechizado o no, por fin vuelve a comportarse como un padre para su hijo, a tía Mercy y tía Grace, que ayudan a encontrar a Abraham y que no están tan chochas como parece (o sí, pero eso les sirve de ayuda) y a los fallecidos; tía Prue (¡qué alegría me dio volver a verla!) los Antepasados (por fin conocíamos en persona a los famosos Antepasados, y, la verdad, no decepcionan ;) ), Obidias Trueblood (siniestro a más no poder, pero que intenta enmendar sus errores pasados) y Genevive Duchannes, a la que no mencioné en la primera reseña y cuya historia con Ethan Carter Wate, antepasado de Ethan (pobre hombre, qué mal acabó por intentar salvar al amor de su existencia) es una parte importante de la que nos ocupa. Genevive me enterneció en esta última parte, intentando ayudar en lo que pueda para enmendarse un poco a sí misma.
A ver, de los buenos...se me olvida alguien...
¡Claro que sí!
Macon Ravenwood, por supuesto, el tío de Lena. Soberbio, como siempre, especialmente aquí.
El resto de nuestra familia caster favorita también se luce; todos participan para traer de vuelta a Ethan, incluso Reece, la prima de Lena que peor me cae (es una sabihonda listilla).
Y, por supuesto, Xavier, el malogrado caster que le echa una mano a Ethan en el peor momento. Varios personajes me dieron lástima en esta entrega, pero él se lleva la palma.
Quiero creer que, en algún momento, encontrarán la forma de salvarlo, por muy poco probable que sea.
Y nos vamos con los malos malísimos:
Primero Abraham, por supuesto, que encuentra un final particular y sorprendente en esta última entrega a manos de nuestro Línkcubo y una cizalla (con una ayudita de Macon, todo hay que decirlo). El íncubo de sangre más peligroso del mundo, al que nadie ha sido capaz de tocar ¡y llega el otro y se lo carga con sólo eso! Puede parecer un final un poco soso para el villano más peligroso de la saga (o uno de ellos), pero a mí me encantó. La cara que se me quedó no tenía precio.
Sarafine, a la cual vemos bastante más desmejorada pero en su salsa (muerta, pero en su salsa) en el Custodio. Ya sabía yo que la volveríamos a ver; al fin y al cabo mala hierba nunca muere, ¿no?
Bueno, pues, por una vez, su odio es de ayuda a Ethan; le ayuda a llegar hasta el Custodio Lejano con una petición: "mata a Angelus".
Y así llegamos al cerdo asqueroso de todo el asunto: Angelus.
Si a Abraham le cogí asco, a este sujeto ya ni os cuento. Sólo puedo decir que me alegro muchísimo de que Ethan le pateara el culo en su batalla particular, y que se merecía algo incluso peor.
Vivir encadenado toda su eternidad como uno de esos experimentos suyos, por ejemplo, aunque el final que se le da en el libro tampoco me molesta en absoluto.
Debo decir que me sorprendió que no reapareciera el bokor dando por saco, pero mejor así, que me daba muy mal yuyu (mal yuyu que resultó estar en lo cierto, visto lo visto).

Conclusiones finales y mi nota particular:
Y después de este testamento que os he soltado...¿qué más os puedo decir de este libro?
Enternecedor, sorprendente, adictivo, bien narrado.
Es un gran libro, mejora con creces a sus predecesores. Es un buen cierre a la saga  y, como en cualquier buena saga, se nota que las autoras han ido creciendo con los personajes, madurando y dándoles fondo, haciendo que los queramos más a cada página que leemos.
"Hermoso final" ha conseguido mantener el interés que despertaron en mí sus predecesores y acrecentarlo; si bien no es mi saga favorita, ha conseguido gustarme mucho.
Tal y como deseaba al terminar "Hermoso caos" ha sido un final acorde; Lena y Ethan, después de mucho vivido juntos, han conseguido su final feliz, así como Liv y John y Ridley y Link (todo lo feliz que estos dos podían conseguirlo) y han pateado el culo de Abraham y el Consejo de la mejor forma posible.
Una de las cosas que más me gustó del final es la estrategia de Ethan para derrotar a Angelus; no es una pelea física, ni extravagante, sino de ingenio, acorde a Ethan (no quería que se sacaran de la manga algún poder extraño para él y derrotase a Angelus; ni procedía ni sería creíble en la historia). Se sirve de su inteligencia y de la ambición de Angelus, no de la fuerza bruta, y eso me gusta.
En fin, concluyendo; el final de esta saga que tan poco interés despertó en mí al principio ha conseguido elevarla a una saga que me gusta y me resulta entretenida. Volvería a leerla, puede que no mil veces, pero sí bastantes. Es el tipo de saga que me deja con ganas de escribir un buen one-shot de la pareja protagonista, y eso en mí es decir mucho.

Mi nota para "Hermoso final":
9/10

Mi nota para la "Saga de las Dieciséis lunas" ("Caster Chronicals") es:
8/10

Y hasta aquí llegan las aventuras de nuestros casters y esta reseña gigante para un solo libro.
Ya sabréis de mí, y un beso enorme bloggeros.

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